El Santísimo Cristo de la Expiración ya
se encuentra de nuevo en su ábside de la Basílica del Patrocinio tras su emotiva participación en la Gran Procesión de Roma, enmarcada en el Jubileo de las Cofradías. Con su regreso, se cierra
una semana histórica en la que la imagen trianera ha sido testigo y protagonista del evento cofrade internacional en el corazón de la cristiandad.
“Regresa el Señor
trayendo consigo los frutos de fe y esperanza recibidos en esta semana inolvidable”, ha expresado la Hermandad del Cachorro a través de sus canales oficiales,
agradeciendo a Dios por el hito vivido y por la respuesta devocional que ha suscitado la imagen en su paso por Roma.
El Cachorro
desfiló el pasado sábado por las calles de la capital italiana junto a otras imágenes andaluzas, españolas y europeas, en un evento que reunió a cofrades de todo el mundo.
La vuelta a su Basílica supone no solo el retorno físico del Crucificado a Triana, sino también
el cierre de un capítulo excepcional en la historia reciente de la Hermandad, que ha vivido uno de los momentos más significativos fuera de su tierra.